Estudio Multicéntrico de la OMS
Los significativos fallos de que adolecían las referencias NCHS/OMS motivaron que esa organización estableciera un Grupo de Trabajo sobre Crecimiento Infantil para la obtención de una nueva referencia internacional y el desarrollo de recomendaciones para el uso e interpretación de la antropometría en niños pequeños; producto de ello, en el año 2006 se publicaron los primeros resultados del Estudio Multicéntrico de Referencia del Crecimiento de la OMS, (Multicentre Growth Referente Study, MGRS) brindando así valores de referencia de un conjunto de indicadores antropométricos para la evaluación del desarrollo físico y el estado nutricional de los niños de 0 a 5 años. Se considera por sus autores que esta nueva referencia tiene un carácter prescriptivo, ya que no describe “cómo crecen los niños en un lugar y momento específico” sino “cómo deben crecer los niños”.
Los autores del MGRS han alertado acerca de los cambios que ocurrirán en las tasas de prevalencia de la malnutrición como consecuencia del uso internacional de la nueva referencia. Ellos señalaron que: “los estimados cambiarán debido a diferencias en el patrón de crecimiento entre los nuevos estándares y la antigua referencia, especialmente en los lactantes. La magnitud del cambio variará por edad, sexo, indicador de crecimiento y el estado nutricional subyacente en la población a evaluar”, y precisaron que: “el retardo será mayor a través de la infancia, se producirá un incremento sustancial en la tasa de bajo peso durante los primeros seis meses con una disminución posterior, disminuirá la emaciación hasta alrededor de los 70 cm cuando las tasas será sustancialmente mayores con los nuevos estándares y habrá una mayor prevalencia de sobrepeso que variará con la edad, sexo y estado nutricional de la población estudiada”.
La magnitud de estas discordancias exige ser precavidos al interpretar el crecimiento de los niños cubanos con estos patrones ya que ellos son son de menor talla y mas pesados que los que integraron la muestra del nuevo estudio de la OMS y, también, que los de la antigua referencia del NCHS, lo que se ha evidenciado en estudios previos El problema estaría en qué medida las diferentes tasas de prevalencia de malnutrición, obtenidas con el uso de una u otra referencia, realmente expresan, o no, desviaciones patológicas del crecimiento en los niños. Esta es una pregunta crucial ya que, en dependencia de la respuesta, se deberá decidir si se ejercen acciones para modificar el desarrollo físico de aquellos que no encontrándose, por una u otra razón, en las condiciones “ideales” en que ha ocurrido el crecimiento de la población de referencia, alcanzan un fenotipo adaptado a sus condiciones de vida. Sería interesante conocer, y queda como una interrogante, si las diferencias que existen se comportan de igual forma en los grupos de niños cubanos que cumplen las orientaciones de lactancia y alimentación complementaria establecidos por la OMS.