Elevada tasa de crecimiento durante la vida fetal con rápida deceleración hasta alrededor de los tres años.
La regulación del crecimiento lineal del feto no se ha determinado de manera precisa y ninguna hormona circulante clave ha sido identificada. El tamaño del útero, el soporte nutricional y el nivel de oxígeno en conjunción con factores de crecimiento similares a la insulina y la insulina se considera que están envueltos en la regulación del crecimiento fetal. Durante esta etapa el nivel sérico de GH es elevado y receptores de GH también han sido detectados; sin embargo, se conoce que el crecimiento lineal del feto es casi totalmente independiente de la GH y que los niños con deficiencias de esta hormona son solo, como promedio, 1-2 cm más cortos que los niños normales al nacimiento. Si esta pequeña desviación es un efecto secundario debido a la pérdida de la influencia de la acción metabólica de la GH o a la pérdida de un efecto directo de esta hormona sobre el cartílago es aún un tema de debate.