Incremento de la tasa de crecimiento con el inicio de la pubertad hasta alcanzar el pico de velocidad de talla, el que es seguido por una deceleración hasta el cese del crecimiento.

Esta etapa se relaciona tanto con la GH como con  los esteroides sexuales, la testosterona en los varones y los estrógenos en las niñas. Ambos son necesarios para el crecimiento puberal normal, aunque la presencia de uno solo de ellos está asociada con algún crecimiento durante este período. No está claro si la GH y los esteroides sexuales interactúan o funcionan de manera independiente uno del otro.