El componente de la niñez: Muestra una lenta disminución en la velocidad de crecimiento durante los años preescolares y escolares, comienza entre los seis a doce meses de edad de manera típicamente abrupta y su inicio representa la edad en que  la GH comienza a influir en el crecimiento lineal normal de manera significativa. Entre los hechos que avalan esta afirmación  se encuentran: primero, la mayoría de la ganancia en la longitud total del cuerpo en esta etapa está localizada en el segmento inferior y es conocido que el crecimiento de los huesos largos, representado por las piernas, es más sensible a la GH que otras estructuras óseas; segundo, en los niños con deficiencias aisladas de GH que no reciben terapia hormonal este cambio en el crecimiento lineal está completamente ausente.