Retardo del crecimiento:
Se ha señalado que el proceso clave está en el inicio de la segunda fase del crecimiento, la fase de la niñez, que normalmente tiene lugar entre 6 a 12 meses de edad y refleja el fracaso en realizar el potencial de crecimiento lineal como resultado de condiciones sanitarias y nutricionales no óptimas durante un período prolongado. Se define por la presencia de una talla para la edad inferior a menos dos desviaciones estándar o menor que el percentil 3 de las normas de referencia. Su presencia tiene importantes implicaciones ya que durante la niñez el retardo del crecimiento se asocia a deterioro del desarrollo intelectual, a disminución de la capacidad de aprendizaje y a una mayor morbilidad, mientras que en la vida adulta el individuo con este antecedente sufre las consecuencias de lo ocurrido durante su niñez, tiene una menor capacidad de trabajo físico y, en el caso de la mujer, se asocia a una disminución de su capacidad reproductiva.