El crecimiento del niño durante los primeros dos años está muy relacionado con las condiciones durante el embarazo. A partir de entonces comienza a expresarse el potencial genético de crecimiento, por lo que resulta muy importante conocer la estatura de los padres para una valoración adecuada de esta dimensión. Además, es importante conocer los antecedentes patológicos familiares que pudieran tener algún grado de relación con la situación de salud del niño así como las características de maduración biológica de sus familiares más cercanos.